CONSEJOS ÚTILES

ETAPAS DE LA VIDA

La capacidad de ahorro y las decisiones de inversión se van modificando a lo largo del tiempo, a medida que cambia la relación entre los ingresos percibidos y los gastos realizados en cada etapa de la vida .
En este sentido es sumamente importante identificar como inversor en qué etapa de la vida nos encontramos para así luego poder elegir los productos financieros que se adecuen mejor a nuestras necesidades y nos permitan sacar el máximo provecho posible de los recursos disponibles.

Primer trabajo

ETAPAS DE LA VIDA

primer trabajo

iniciando una etapa de
independencia financiera

Durante el periodo comprendido entre los 18 y 30 años las personas suelen completar sus estudios y obtienen los primeros empleos, comenzando una etapa de independencia financiera, pero también con nuevas responsabilidades y necesidades.

Con la obtención del primer trabajo se dispondrán de ingresos propios que habilitarán la posibilidad de ahorrar. En consecuencia ya desde esta etapa de la vida resulta vital empezar a planificar nuestras finanzas mediante el armado de un presupuesto personal mensual que nos permitirá tomar el control de nuestra situación económica desde el principio, conociendo exactamente los ingresos y gastos propios mensuales que afrontamos. Aprendiendo a organizar nuestras finanzas es como se logrará a fin de cada mes cubrir los compromisos en que se han incurrido, alcanzando al mismo tiempo un excedente para poder invertir.

En este sentido, la elaboración de un presupuesto personal no implica privarse de aquellos gustos o actividades que nos generen placer, sino que simplemente nos hará conscientes de nuestros recursos disponibles para poder sacarles el mayor rendimiento posible, estableciendo objetivos financieros a corto, mediano y largo plazo con un plan financiero que nos permita alcanzarlos.

Un plan financiero nos ayudará a saber dónde estamos y a dónde queremos ir, con objetivos y metas realistas respecto de los ingresos y gastos mensuales. Tales metas deberán ser revisadas periódicamente y probablemente ajustadas conforme se modifique algún aspecto de nuestro presupuesto, alguno de nuestros objetivos o las propias condiciones de mercado.

Esta fase es adecuada para asumir inversiones a largo plazo con cierto nivel de riesgo. Sin embargo, debido a que al comienzo de nuestra vida profesional los ingresos suelen ser moderados, nuestra capacidad de ahorro puede verse limitada. De todas maneras, es el momento para empezar a conocer y valorar distintos productos de inversión, sentando al mismo tiempo las bases de una economía personal saludable.

Recordá que cuanto antes empieces a ahorrar (e invertir), mayor será el resultado que se podrá obtener, dado que los intereses y las rentabilidades se van acumulando a lo largo del tiempo. En relación a cómo distribuir nuestros excedentes entre los distintos instrumentos financieros ofrecidos en el Mercado de Capitales, la decisión estará fuertemente condicionada por nuestro horizonte de planeamiento y nuestro perfil como inversor.

VIDA EN PAREJA

ETAPAS DE LA VIDA

vida en pareja

desarrollar un plan
financiero juntos

La vida en pareja no sólo conlleva una unión sentimental sino también financiera. Por ese motivo, es importante conocer los objetivos financieros de corto, mediano y plazo de la persona con la que hemos decidido compartir nuestra vida para así poder establecer y priorizar aquellos que resultan ser comunes, fijando el plazo en el cual se los desea hacer realidad. En este sentido, se deben tomar en consideración y de manera conjunta las siguientes cuestiones:

• Saber cuál es la situación financiera de la pareja a través de una comunicación directa y honesta que permita conocer sus niveles vigentes y deseados de consumo y de ahorro, intentando conciliar objetivos financieros y evitando así problemas o disonancias en el futuro.
• Desarrollar un plan financiero, a partir del cual se conciban los niveles de ahorro e inversión necesarios para poder alcanzar los objetivos comunes acordados, en un horizonte de planificación pactado.
• Armar un presupuesto que logre exhibir claramente los ingresos y gastos de la pareja, estableciendo una meta de ahorro que puedan cumplir y en qué plazo.
• Decidir cómo se van a organizar las finanzas de la pareja, determinando responsables para cada una de las tareas vinculadas con los propósitos comunes de consumo y ahorro.
Revisar continuamente su presupuestoy su plan financiero.

Sea cual fuese la situación financiera de la pareja, el ahorro y la inversión deben ser prioritarios. El hábito del ahorro debe ser incorporado en la pareja como una obligación fija más de todos los meses, acordando un monto mínimo mensual que figure en su presupuesto. Si no se introduce el hábito en este momento, resultará mucho más difícil de hacerlo cuando se sumen los gastos asociados a la crianza y educación de los hijos.

Cabe destacar y entender que si bien el diseño como pareja de un plan financiero conjunto no supone perder nuestra independencia para gestionar las finanzas personales, si conlleva sacrificar al menos algunos de los objetivos personales por aquellos comunes. He aquí la importancia de establecer y priorizar en pareja los objetivos financieros comunes a alcanzar.

En relación con el armado de un plan financiero, resulta imprescindible cuantificar cada uno de los objetivos financieros comunes, acordando:

1. En cuáles instrumentosfinancieros se invertirá el dinero ahorrado,
2. Qué destino que se le dará al dinero que se obtenga de esas inversiones(Financiar vacaciones, fiesta de casamiento o estudios; la adquisición de un automóvil, de muebles o electrodomésticos; compra y/o refacción de una vivienda; empezar un emprendimiento; Jubilación o estar preparado ante una eventual emergencia, entre otros posibles destinos)
3. Cuánto dinero se deberá ahorrar y durante cuánto tiempo para poder alcanzar esos objetivos.

En caso que la pareja se encontrase en una etapa de endeudamiento, debe tenerse en cuenta que la capacidad de ahorro está directamente relacionada con la reducción de las deudas. De esta manera, al reducir la deuda la pareja debería procurar invertir ese excedente que ya no está destinado a una deuda, dejar de pagar intereses y comenzar a generar intereses a favor.

VIDA FAMILIAR

ETAPAS DE LA VIDA

vida familiar

Planificar un
presupuesto familiar

Con la formación de una familia se inicia un período de responsabilidades aún mayores, incluidas las de carácter económico. En esta etapa, los gastos de la pareja pueden elevarse significativamente con la llegada de los hijos. En consecuencia, el armado y cumplimiento de un presupuesto familiar es absolutamente indispensable, analizando la manera en la cual se distribuirán los recursos disponibles entre los siguientes gastos:

• Fondo de emergencia, ante cualquier hecho imprevisto
• Gastos del hogar: Pago de alquiler, servicios públicos, crédito hipotecario, refacciones y ampliaciones, etc.
• Alimentación
• Transporte, adquirir un automóvil para toda la familia con sus gastos asociados.
• Vestimenta
• Salud
• Educación: Primaria, Secundaria e incluso ahorrar para su educación universitaria
• Ocio: Juguetes, libros, video juegos, teléfonos celulares, deportes, cine, etc.

Los gastos listados variarán con el crecimiento de los hijos, por lo cual es importante revisar el presupuesto al menos una vez al año. Es conveniente evitar gastos que no sean estrictamente necesarios y menos aún recurrir a créditos de consumo para financiarlos. El pago de deudas con sus correspondientes intereses representan nuevos gastos fijos todos los meses que reducen aún más el excedente disponible para invertir.

Si bien el armado y cumplimiento de un presupuesto familiar como de un plan financiero que lo acompañe son esenciales en cada etapa de la vida, con la llegada de los hijos se vuelven radicalmente imprescindibles. Vivir sin ninguna planificación financiera e ir corrigiendo y ajustando día a día el dinero destinado a los gatos de la familia, no constituyen opciones prudentes. Es preciso controlar su situación financiera desde el principio, con una administración correcta de los recursos que permita ahorrar siempre un porcentaje de los ingresos. Así se protegerán los intereses futuros de la familia, haciendo posible alcanzar los objetivos y metas previstos.

Una de las disyuntivas más difíciles por las que se atraviesa al momento de ser padres debido a sus implicancias económicas en el presupuesto familiar, es decidir si uno de los dos debería dejar de trabajar para ocuparse del cuidado de la casa y los hijos o continuar ambos en sus respectivos empleos.

Al momento de analizarlo, la primera inquietud que surge consiste en la viabilidad de solventar los gastos fijos mensuales de la familia y obtener al mismo tiempo un excedente para ahorrar e invertir, a partir de un solo sueldo. Esta dedición es sumamente importante, ya que es si los ingresos disponibles de la familia provinieran de una única fuente de recursos, el ahorro deberá pasar a ser una obligación fija mensual que no solo permita disponer de recursos para poder invertir, sino que también habilite la posibilidad de constituir un fondo de emergencia ante cualquier evento fortuito.

Sin duda no es una decisión sencilla. No obstante, independientemente de la conclusión a la que se arribe, deben tenerse en cuenta los gastos vinculados a cada decisión: Cuáles son los gastos de los que se podrían prescindir en el caso de contar con un solo sueldo y cuáles aparecerán en el caso de que ambos padres decidan trabajar(como el gasto asociado a contratar a alguien para que cuide de los hijos o pagar una guardería).

LA EDUCACIÓN FINANCIERA DE LOS HIJOS

ETAPAS DE LA VIDA

educación financiera de los hijos

Brindar educación financiera
a tus hijos

Como padres es importante brindar a los hijos una adecuada educación financiera, ya que ésta determinará el grado de autonomía financiera que ellos podrán ser capaces de obtener en el futuro.

Se debe educarlos desde temprana edad, incorporando en ellos hábitos saludables de consumo, ahorro e inversión, de forma tal que conciban al ahorro como una obligación fija más de todos los meses. De esta manera, se convertirán de adultos en consumidores e inversores inteligentes y responsables, con suficiente capacidad de discernimiento para tomar las mejores decisiones financieras y alcanzar independencia económica.

Al momento de educar a los hijos en cuestiones de ahorro e inversión, deben tenerse en consideración los siguientes temas:

• Dar el ejemplo con los hábitos de consumo y ahorro llevados a cabo por la pareja.
• Promover el ahorro desde temprana edad.
• Incentivar el consumo inteligente, evitando gastos que no resulten estrictamente necesarios y menos aún recurrir a créditos de consumo para financiarlos.
• Fomentar el interés por aprender y estar permanentemente informado en temas de inversión.
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